En el marco del Año Jubilar y como parte de nuestro compromiso permanente con la misión de anunciar el Evangelio con alegría, hemos elaborado y puesto a disposición de nuestras comunidades el Subsidio para Evangelizar Casa por Casa, una herramienta sencilla, profunda y cercana que busca llevar el mensaje de Cristo a cada familia de nuestra diócesis.
Este subsidio, preparado por nuestra Vicaría Profética, contiene seis temas fundamentales que acompañan a las personas en un proceso de encuentro con el amor de Dios, de reflexión sobre el pecado, de aceptación de Cristo como Salvador, de conversión de vida y de apertura al don del Espíritu Santo.
Los temas que compartimos en cada visita son:
- Dios te ama como Padre lleno de ternura
Nos recuerda que fuimos creados por amor y que Dios no deja de amarnos con un amor eterno. - El pecado, negación del amor de Dios y división entre los hombres
Nos ayuda a comprender cómo el pecado nos aleja de Dios y rompe nuestra comunión con los demás. - En Cristo el Padre nos ofrece la salvación
Proclamamos a Jesús como el Salvador de toda la humanidad, enviado por el Padre para darnos vida en abundancia. - Haz tuya la oferta de Cristo
Invitamos a todos a responder al llamado de Jesús y a seguirlo como verdaderos discípulos misioneros. - Volverse a Dios, camino de conversión
Promovemos un camino de cambio de vida, de reconciliación y de renovación personal y comunitaria. - El Padre nos ofrece el Espíritu Santo
Reconocemos la acción del Espíritu en nuestras vidas, que nos fortalece, guía y renueva.
Cada encuentro está iluminado con la Palabra de Dios, acompañado de una oración inicial, una reflexión profunda y preguntas que ayudan al diálogo en familia o en comunidad.
Una Iglesia que camina y sale al encuentro
Como diócesis, queremos que esta propuesta misionera sea vivida con entusiasmo por todos los agentes de pastoral, misioneros, catequistas y miembros de nuestras pequeñas comunidades. Estamos llamados a salir, a visitar, a acompañar, a escuchar y a compartir la Buena Noticia en cada hogar.
En un tiempo donde muchas familias necesitan consuelo, orientación y esperanza, queremos ser una Iglesia que se hace cercana, que se sienta, se escuche y se haga presente con un mensaje claro: Dios te ama y tiene un plan de salvación para ti y tu familia.
Invitamos a todas nuestras parroquias a organizar equipos misioneros, a preparar los materiales y a confiar en que el Espíritu Santo ya está tocando los corazones.
Que María, estrella de la evangelización, camine con nosotros en esta hermosa tarea. ¡Salgamos con alegría a anunciar el Evangelio!
Por: Diócesis de Santiago de María.