ENVÍO A LA MISIÓN

Diócesis de Santiago de María


Este sábado 26 de abril, la Diócesis de Santiago de María celebró con gran gozo el Envío a la Misión Nacional, respondiendo al mandato de Cristo:
«Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creación» (Mc 16,15).

La celebración inició con una procesión solemne, iniciada por Pbro Reynaldo Araujo vicario de Pastoral de nuestra diócesis, alentó a los enviados a renovar su compromiso evangelizador. Recordó que este gesto misionero evoca el dinamismo de la Iglesia primitiva, que enviaba a sus hijos a compartir la luz de Cristo.

Solemne procesión

En un momento de oración silenciosa, encomendamos a los evangelizadores de nuestras 44 parroquias. Confiamos al Señor su misión.

Seguidamente, celebramos la Santa Misa, llena de alegría pascual, que culminó con una solemne oración de bendición, pidiendo que el Espíritu Santo fortalezca sus pasos y que sus palabras sean eco fiel de las palabras de Cristo.

Eucaristía presidida por Mons Willam Iraheta

Un envío en sintonía con el Plan Nacional de Evangelización

Este envío se realizó en profunda unidad con el Plan Nacional de Evangelización, propuesto por la Provincia Eclesiástica de El Salvador en preparación al Año Jubilar 2025.
Inspirados en el lema «No tenemos otro tesoro que éste» (DA 14), buscamos ser una Iglesia en salida.

Ante un mundo cambiante, marcado por secularismo e indiferencia, la misión permanente es una respuesta de fe y amor. Como Iglesia, estamos llamados a anunciar la esperanza en medio de las dificultades, a proclamar que Cristo vive y sigue transformando vidas.

La Comisión Nacional de Evangelización, integrada por los vicarios de pastoral de cada diócesis, ha trabajado intensamente para apoyar este impulso evangelizador, animando a todas las parroquias del país a entrar en un estado misionero permanente.

En sintonía con este plan, nuestra Diócesis de Santiago de María reafirma su compromiso de ser una Iglesia peregrina de esperanza, decidida a caminar al encuentro de todos los hermanos, especialmente de aquellos más alejados, llevando la alegría del Evangelio.


Iglesia peregrina de esperanza

La misión emprendida es una expresión viva del espíritu jubilar que nos anima este año 2025.
Queremos ser peregrinos de la esperanza, impulsados por el Espíritu Santo, que es el verdadero protagonista de la evangelización.

En medio de los desafíos actuales, renovamos nuestra identidad como discípulos misioneros, convencidos de que la Palabra de Dios tiene la fuerza de transformar los corazones.
Nuestra tarea es salir al encuentro de nuestros hermanos, sembrar semillas de fe, y testimoniar el amor de Cristo que salva y redime.

Como dice el Documento de Aparecida, «no tenemos otro tesoro que éste: ser testigos de Jesucristo».
Con esa certeza, cada misionero enviado desde nuestra Diócesis de Santiago de María es un signo de la esperanza que no defrauda, un testigo de que el Evangelio sigue siendo fuente de vida nueva.

La Diócesis acompaña con su oración y apoyo a todos los enviados, confiando en que el Reino de Dios se hará presente en cada rincón de nuestro querido El Salvador, a través de su testimonio sencillo y valiente.


¡Cristo vive, y nosotros somos sus testigos!

Por: Pbro Cerafin Nieto